lunes, 23 de marzo de 2015

X hamster

El caso es que yo tengo amigos monitores. Si, después de una dura convivencia de 15 días en la que los sentimientos se encuentran a flor de piel como si nos encontráramos en la casa de Guadalix de la sierra todos quedan en llamar, quedan en que nos veremos en Madrid, seremos los mejores amigos del mundo y recorreremos un camino de baldosas amarillas directos a los mejores sitios para emborracharnos. Pero llegados a casa nos olvidamos de nuestras promesas y quedamos a los tres meses si es que llegas a X hamster.


Luego, de mis compañeros monitores tengo algunos para los que los campamentos son una especie de sueño rosa multiazucarado en el que se lo pasan divinamente, los niños son fantásticos y sus coordinadores una maravilla que les permiten emborracharse todas las noches.

http://mateurxxx.com/ 
El raro, por lo tanto, debo ser yo, soy el único al que le tocan niños cerdos, compañeros gilipollas y coordinadores que rozan el absurdo tanto en su manera de trabajar como de decir las cosas.
Por ejemplo; en este campamento ha sido la primera vez que he perdido la voz. Estuve dos días sin poder hablar, simplemente de los gritos que debía soltar a mis acampados para que se ducharan de manera correcta. Porque eran sucios y guarros y no me cansaré de repetirlo.

Mira que los de la semana, al ser tan mariquitas, estaban siempre esperando la hora de la ducha, pero los de la quincena, sólo me faltó agarrarles del pelo y empotrar sus dientes contra las baldosas de las duchas para que mantuvieran su higiene. Un niño se fue a su casa con los pies tan llenos de mierda que se le comenzaron a hinchar, por otro lado, él me insistía en que podía ducharse sin jabón perfectamente. A otro estuve a punto de decirle que deseaba que se fuera a su puta casa, pero me quedé con el “pu…” en la boca.

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